El Comienzo de un Sueño: Mi motivación

Bienvenidos a mi blog! A través de este espacio, espero compartirles historias maravillosas sobre mi experiencia en entrenamiento para ser un olímpico. En este primer, quiero empezar por decirles sobre lo que me motivó al principio para alcanzar este sueño de representar México en lo más alto.



Hace como 13 años en la preparatoria, empecé a esquiar en preparación para la temporada atlética que empezaba la siguiente primavera. Inmediatamente, este deporte me demostró lo que es darle con todo en competencia.

Me enseñó que el dolor y sufrimiento al terminar una carrera son señales de esfuerzo exitoso.

Cada vez que competía, mi fuego competitivo estaba en otro nivel.

Toda la carrera, la única cosa que importaba era pasar quien se que estuviese en frente de mi y no mirar atrás.



También fuí muy suertudo no estar solo. Ser parte del equipo de Richfield High School fue donde de verdad aprecié “sin dolor no hay ganancia” porque todos nos motivamos mutuamente para dar lo mejor de nosotros.




Mis entrenadores también jugaron un papel importante para llevarme a donde estoy ahora. Conforme fuí mejorando, ellos me dieron los mejores consejos para seguir el buen trabajo que había logrado. Y a causa de esto, la posibilidad de representar a México en las olimpiadas se hacía más y más posible. Fue uno de mis entrenadores quien sugirió por primera vez investigar el proceso de representar a México en las olimpiadas invernales. Esto fue algo que nunca pensé pero con el tiempo, me dí cuenta que era algo que quería más que nada. Siendo jóven y no muchos ingresos, sabía que sería extremadamente difícil. Luego, todo cambió. Decidí trabajar en explorar exactamente lo que necesito para representar mi Mexico querido en esquí de fondo.



Un día me nació de la nada decidí hablar y mandar correos para obtener información que necesitaba.


Me decía a mi mismo: “lo peor que pueda pasar… es que me digan que no… o lo sentimos” Me puse en contacto con la federación de esquí mexicana, llené todo los documentos necesarios y al fin me añadieron a la lista de esquiadores. Cuando me dieron mi número de atleta para representar a México, es cuando no lo podía creer. Ese sueño de representar a México estaba más cerca. Me acuerdo que fue alegría lo que sentía al ver mi nombre en esa lista.

Mirar mi nombre fue el principio de algo que pensaba que sería imposible de conseguir. Y sí, no ha sido fácil decir yo voy hacer esto y ya. Fue de:

¿Cuánto trabajo tengo que hacer para alcanzar esta meta?

¿Cuánta concentración para mantener la mentalidad correcta?

¿Cuánto dolor tengo que aguantar para tener el físico que necesito?

En una palabra: mucho.

Entre más aprendo sobre este deporte, más aprendo sobre mi mismo. Si no puedo hacer algo, aprenderé cómo hacerlo.

Con esta filosofía en mente sabía que podía alcanzar mi meta. Pero le faltaba. Cuando empecé a mencionarle a mi familia y amigos es cuando noté que eso era lo que faltaba, incluir a todos en mi vida. Y entendí que para que verdaderamente sea completa, tenía que hacer mi sueño ese sueño de todos.

Esta es mi motivación.

Me da mucha felicidad y orgullo decir que estoy representando a mi familia, mis amigos , y por supuesto, a mi México.

¡Vamos a darle con todo!